El cliente está dudando. le dices: "espera, hagamos algo. en una hoja vamos a poner las razones para hacerlo y las razones para no hacerlo".

tú le ayudas con la primera columna. la segunda la escribe él solo.

Este cierre no lo inventó Zig ziglar pero lo bautizó: el cierre de ben franklin. la mecánica es simple. tú tienes diez razones para que contrate. él tiene como mucho dos para no hacerlo. cuando ves las dos columnas en blanco y negro, frente a frente, la decisión se toma sola. no la tomas tú. la toma la hoja.

cuando alguien duda, no le sigas vendiendo. saca una hoja virtual y pregúntale qué razones tiene él para no entrar. dos. tres. nunca más. y mientras tú listas en voz alta los resultados de los que entraron antes.

la asimetría hace el trabajo. tu trabajo es solo no estorbar.

el peor cierre es el que tú haces. el mejor es el que el cliente se hace a sí mismo y tú solo asentiste.

besitos, rafa

Si te interesa trabajar esto conmigo: suarezmedia.com/consultoria

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