Joe gandolfo tenía reglas raras. no desayunaba con su familia: tiempo improductivo. no almorzaba ni cenaba con clientes: distracción. iba al gimnasio temprano y se vestía como si fuera a una boda todos los días.
la gente leía esto y pensaba que era un robot. la verdad es más simple: gandolfo entendió que cada interacción improductiva tiene un costo de oportunidad, y que el costo de oportunidad de un vendedor que factura mil millones es alto.
¿cuántas veces has aceptado un café con un cliente "para conocernos" que terminó en dos horas hablando de su perro y cero ventas? cuántas veces has aceptado un proyecto pequeño solo porque "es buena gente". cuántas mañanas has gastado contestando whatsapps y viendo videos cómicos en lugar de prospectar?
no se trata de ser un robot. se trata de proteger tu tiempo como si fuera dinero. porque lo es. cada hora que pasas con un cliente que no va a cerrar es una hora que no pasas con uno que sí.
la diferencia entre cobrar 800 y cobrar 10.000 al mes no es talento.
es saber a quién le das tu tiempo.
besitos, rafa
Si te interesa trabajar esto conmigo: suarezmedia.com/consultoria
