"no tengo tiempo de planear, tengo que actuar"
esa es la frase favorita del que va a quebrar.
un plan no es opcional. es la diferencia entre construir un negocio y rezarle a un negocio.
hoy hice para mi socio un plan de 128 páginas para arrancar un local físico que abrimos la segunda semana de junio.
120 días de contenido, fotos, videos, pauta, todo. cada día con su guion, su equipo, su decisión de marca.
¿exagerado? quizá. pero antes de armarlo me senté a estudiar a 21 restauranteros del mundo que abrieron en los últimos años. seis fracasaron. los seis tenían el mismo patrón: abrieron porque tenían urgencia, no porque tenían plan. el local lleno los primeros tres meses, el cuarto mes cerrado.
si vendes servicios, el principio es el mismo. el cliente que llega sin plan de marca para los próximos 90 días es el cliente que en 90 días le va a echar la culpa al mercado.
el plan no garantiza que ganes. pero la ausencia de plan casi garantiza que pierdas.
la pregunta que evitas no es "¿tengo tiempo de planear?".
la pregunta que te duele hacerte es "¿estoy listo para perder 6 meses de mi vida porque no me senté 8 horas a pensar?".
es muy fácil echarle la culpa al mercado y nunca tomarse la molestia de prepararse. el mercado no te debe nada. y tu tampoco le debes excusas — solo te debes un plan.
¿cuál es el tuyo?
besitos, rafa
Si estas dispuesto a iniciar tu plan y quieres mi ayuda, responde este correo con la palabra “PLAN“
